martes, 3 de noviembre de 2009


EL BOSQUE DECIDUO TEMPLADO


Este ecosistema esta bastante difundido en Chile, abarcando un área que va desde la V región – con Nothofagus obliqua var. Macrocarpa en las alturas de la Cordillera de la Costa – hasta los bosques de Lenga de la XII región.
Sin embargo, el ecosistema Deciduo templado propiamente tal , se ubica, en nuestro país desde el río Maule, en la VI región, hasta el río Bueno, al sur de la provincia de Valdivia (X región).
En la parte norte del área de
distribución, se encuentran especies del genero Notrhofagus, dando el aspecto característico al ecosistema. Se pueden citar roble, Rauli, Coigue, Huala, Hualo y Ruil acompañados de Cipres, Quillay, Peumo. Lingue, Olivillo, Naranjillo, Avelllano, Boldo, Maiten, Laurel, Canelo, Maqui, Litre, Piñol, Mayu y otras.

EL BOSQUE LATIFOLIADO ESCREROFILO

Este ecosistema agrupa varias asociaciones vegetales incluidas en la zona Mediterránea de Chile, caracterizada por la presencia de especies de hojas coriaceas.
Estas asociaciones son los espinales, los matorrales arborecescenes de la Cordillera de la Costa, los matorrales espinosos subandinos, el matorral preandino de hojas lauriformes y los matorrales de transición. Este ecosistema se encuentra desde el sur del río Limarí hasta los ríos Itata y Malleco, por la costa y el llano Central; desde el río Illapel a Colllipulli, por los faldeo occidentales de la Cordillera de los Andes.
Las especies forestales mas comunes son Quillay, Maiten, Boldo, Litre, Peumo, Algarrobo, Molle, Espino, Belloto, Patagua, Palqui, Quilo, Guayacan, Bollen, Huigan, Mayun, Maqui, Lilen y Naranjillo, etc.
En la fauna propia de este ecosistema se puede citar el culpeo, el gato montes, el quique, la chilla y varios roedores como el degú, la chinchilla, la laucha de los espinales y la yaca.
FAUNA PRESENTE EN BOSQUES
A la llegada de los españoles a Chile, a mediados del siglo XVI, el territorio nacional actual tenia su cubierta vegetal prácticamente intacta, cubriendo superficies continuas, salvo las habilitaciones de terrenos que la colonización incásica había efectuado, cien años antes, desde el extremo norte hasta el río Maule, para cultivar maíz, papas y otros productos agrícolas.
Los españoles, al disponer de una mejor
tecnología y obligados por las circunstancias a que se vieron enfrentados. Empezaron a despejar mayores superficies de terrenos para producir sus alimentos, y a talar mas intensamente los bosques, para procurarse de materiales de construcción, combustibles, herramientas y equipos militares.
La desaparición paulatina de la cubierta forestal en los campos destinados a la
agricultura creo espacios abiertos donde los elementos vivos de los ecosistemas se vieron reducidos a territorios mas pequeños que los originales, provocando, en algunos casos, disminución de las poblaciones animales, en menor grado, de las vegetales, obligándolas a adaptarse a condiciones de vida mas estrechas y limitando sus posibilidades de expansión.
A partir fines del siglo XIX, gracias a la acción del ejercito, que volvía de la campaña del Perú. Fue posible incorporar plenamente las tierras que estaban mas allá de la frontera a las explotaciones agrícolas y forestales, con lo cual los ecosistemas boscosos perdieron la continuidad territorial que tenían hasta ese momento. En alguna medida, esta situación afecto la estabilidad de los ecosistemas e impidió en algún grado la movilidad de sus elementos vegetales y animales.
La creación de verdaderas islas biológicas, en medio de un océano de cultivos agrícolas, que se extendían. Con algunas excepciones. Desde el extremo norte del país hasta
la Tierra del Fuego.
Habría perjudicado la estabilidad de los ecosistemas, dado que se habría impedido la
migración de elementos animales y vegetales desde una región a otra afectando la movilidad que debería existir. Aumentando las tasas de consanguinidad de las poblaciones y modificando su propiedad genéticas.
El fraccionamiento de los ecosistemas originales es consecuencia
lógica del aumento de la población del mundo y en cierto modo de las población del mundo y en cierto modo, inevitable. Los organismos vivos que no se adapten a esta situación desaparecerán, siguiendo esta inexorable ley de la naturaleza.
Los bosques son
sistemas biológicos compuestos principalmente de arboles, pero también de arbustos, de plantas herbáceas, de hongos y de líquenes, que dan cobijo a mamíferos, a pájaros y a insectos.
Todos estos elementos viven y crecen juntos y actúan unos sobre otros, constituyendo un medio complejo que se caracteriza por un equilibrio entre la
tierra, el agua, el clima, la vegetación y la fauna. Esto constituye lo que se llama ecosistemas.
EQUILIBRIO EN EL ECOSISTEMA

Es teóricamente posible alcanzar una condición de equilibrio estable en el ecosistema, es decir, que la composición y los ciclos de la energía y los materiales permanezcan esencialmente igual durante un largo e indefinido periodo, pero que en la realidad muy pocos ecosistemas llegan alguna vez alcanzar dicho estado de equilibrio.
Sea o no deseable mantener las condiciones de equilibrio en todos los ecosistemas terrestre (en muchos casos no lo es) se debe entender que un ecosistema es algo muy delicado y que cualquier perturbación, natural o artificial, puede producir una serie de transformaciones imprevistas, cuyas consecuencias, negativas o no, nadie puede pronosticar y, por ello, los ecosistemas deben ser manipulados con mucho cuidado y por profesionales calificados.
El área forestal afecta en gran medida con el equilibrio de los ecosistemas, ya sea en una plantación, o en una cosecha por este motivo se han desarrolados tecnicas que disminuyan el impacto sobre la fauna, una de las alternativas que son de mejor solucion son los corredores ecológicos.

MODIFICACIONES EN EL ECOSISTEMA



Otro fenómeno que ocurre en el ecosistema es la sucesión vegetal, que es la modificación de la cubierta vegetacional que se produce en áreas denudadas, por la vocación colonizadora de diversas plantas. La ocupación de un área desprovista de vegetación por cualquier elemento vegetal produce al mismo tiempo un cambio en el desarrollo del suelo. Estos cambios de la vegetación y del suelo, que ocurren simultáneamente y a la misma velocidad. Producen también modificaciones de la cantidad y calidad de los organismos vivos presentes en el ecosistema.



INTERACCIONES ENTRE LOS ORGANISMOS DEL ECOSISTEMA


Una de las principales reacciones entre las plantas y animales en el ecosistema es el consumo de algunas partes de la vegetación por los animales, incluyendo el hombre, son parásitos de las plantas verdes, pero a lo largo de los muchos millones de años de evolución del ecosistema. Se han desarrollado interesantes e intrincadas relaciones simbióticas entre animales y plantas, muchas de ellas relacionadas con la polinización y la dispersión de las semillas.
Algunas de estas relaciones son ventajosas para la planta por permitir el intercambio de genes con individuos distantes de la misma especie, sin demasiada perdida de polen. Otras relaciones simbióticas intervienen en el
transportede semillas hacia localidades nuevas, mas propicias para la germinación. Muchas plantas son polinizadas por insectos que se alimentan, por su parte, del polen y néctar de ellas.
Las interacciones entre las plantas son mas difíciles de apreciar. Hay reacciones parásitas entre muchos hongos y plantas superiores. Causante de
enfermedades de las plantas. Otras plantas superiores existen como parásitas de arboles y otras plantas.
En la mayoría de los ecosistemas, la principal interacción entre las plantas es la de la
competencia, la que resulta cuando una planta individual se interpone con las necesidades de otro ejemplar por agua, aire, luz, nutrientes o cualquier otro factor ambiental.
Con excepción del efecto directo de una planta sobre otra o la supresión
bioquímica de hierbas por algún arbusto, la competencia se ejerce indirectamente por efectos sobre los componentes del medio, pudiendo ser muy efectiva en el debilitamiento o muerte de un vegetal o de una población completa por la acción de otra. Afectando así la naturaleza misma de la vegetación.La competencia es mas intensa entre las plantas cuyas formas de vida y necesidades ambientales son similares, estén o no estrechamente relacionadas entre si.
PRODUCTIVIDAD DEL ECOSISTEMA

La productividad de un ecosistema se define como la velocidad con que la energía solar es fijada por la vegetación. La productividad en bruto es igual a la intensidad o ritmo de la fotosíntesis. La productividad neta de la vegetación es el ritmo o velocidad fotosintética que desarrolla, menos la velocidad de la respiración que ejecuta.
El peso seco total de organismo por unidad de superficie en un ecosistema recibe el nombre de biomasa. La biomasa existente en un lugar, en un tiempo dado, es la cosecha en pie. La cantidad de biomasa adicional, producida en una sola temporada de crecimiento, se llama rendimiento.
Para entender el funcionamiento y la
eficiencia de un ecosistema, es necesario subdividir la cosecha en pie en diferentes niveles de energía o pasos de la cadena alimenticia.
Una cadena alimenticia esta integrada por una serie de organismos, a través de los cuales va pasando la energía alimenticia. Por ejemplo, el trébol de una pradera constituye el alimento de un ratón de campo, quien a su vez es comido por un quique y, tal vez, otro carnívoro- un zorro, por ejemplo- se come al quique y este por su parte puede ser cazado por un águila. La energía alimenticia asciende desde la hierba hasta el águila. Existen en este ejemplo 5 niveles troficos, desde el trébol hasta el águila, a los cuales habría que agregar un sexto nivel, el de los desintegradores que pueden captar su energía de cualquiera de los otros niveles.
En cualquier ecosistema equilibrado las cosechas en pie de cada nivel trofico sostienen relaciones definidas entre si. La vegetación forma la base de una pirámide de biomasa, en que cada nivel trofico disminuye su ponderación, a medida que asciende en la pirámide. El peso de los desintegradores es grande, en cualquier circunstancia, debido a que aprovechan todos los otros niveles troficos.